
Director del MAC se refiere a la artista recientemente fallecida:
Francisco Brugnoli: "Luz Donoso es una artista que merece mucho reconocimiento"
El académico recuerda que a la hora de debatir, "Luz siempre fue una persona muy radical, muy rigurosa, por tanto siempre una persona de exigencia en cuanto a los planteamientos".
Brugnoli, director del MAC, espera realizar una exposición con las obras de esta artista, la que califica como "un reconocimiento a un período de la historia del arte en Chile".
Luz Donoso fue una de las fundadoras del Taller 99, de Nemesio Antúnez, que dio un gran impulso al grabado en Chile desde mediados de la década de 1950.
Luz Donoso fue académica de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile durante cinco años aproximadamente.
Académica durante cinco años de la Escuela de Bellas Artes a principios de los 70, la artista Luz Donoso falleció hace dos semanas. De su figura y su paso por la Universidad de Chile, por el Taller 99 y por el Taller de Artes Visuales, TAV, habla el académico y director del Museo de Arte Contemporáneo, Francisco Brugnoli.
En concordancia con lo que fue su vida, Luz Donoso Puelma tuvo una muerte "de bajo perfil". Nada de pomposos homenajes ni de titulares en la prensa. La única repercusión mediática de su deceso fue su aparición en el obituario de El Mercurio del 19 de enero del 2008, que da cuenta de su silenciosa defunción.
Debido a esta reticencia por figurar, poco se sabe de esta artista. "Nunca buscó una aparición pública importante", dice Francisco Brugnoli, quien fue su amigo y la recuerda con cariño y admiración por el lugar que ocupó en un importante período de la historia de las Artes Visuales en nuestro país.
En efecto, Luz Donoso fue una de las fundadoras del Taller 99, de Nemesio Antúnez, que dio un gran impulso al grabado en Chile desde mediados de la década de 1950. Allí compartió junto a artistas como Roser Bru, Delia del Carril, Florencia de Amesti, Carmen Silva, Inge Dusi, Paulina Waugh, Ricardo Yrarrázaval, Dinora Doudschitzky, entre otros.
Roser Bru escribió en el sitio web de este taller: "Antúnez, decidió comenzar estas clases en su casa-taller, de la calle Guardia Vieja 99. En nosotros, se desencadenó una gran pasión por el grabado. Nuestros sueños fueron minados con infinitas ideas visuales que nunca acababan. La dulce Dinora fue siempre un puntal del taller. El austero Eduardo Vilches una gran presencia; Luz Donoso espléndida y yo misma empezando a ser".
Francisco Brugnoli recuerda que conoció a Luz Donoso cuando era estudiante en la Escuela de Bellas Artes: "La primera vez que vi a Luz Donoso fue al comienzo de los años 60, debió haber sido en el año 62. Yo era estudiante de la Escuela y había un grupo de tres artistas que se paseaban por la Escuela y que no eran alumnos de la Escuela, que iban al taller de mural de Gregorio de la Fuente. Ellos eran Pedro Millar, Luz Donoso y Carmen Johnson".
El académico y director del Museo de Arte Contemporáneo entrega interesantes antecedentes de estos años de la artista, como su participación en un grupo de muralistas que se sumaron a la campaña presidencial de Salvador Allende en 1964: "Era la primera vez que se hacía mural político callejero en Chile. Y ese grupo estaba compuesto justamente por Luz Donoso, Nemesio Antúnez, Carmen Johnson y Pedro Millar. Hicieron unas obras realmente magníficas que fueron brutalmente agredidas por la derecha, se les tiraba pintura, etc. Pero una de ella sobrevivió, una muy interesante que estaba frente a la Vega, que es un gran mural con la historia de Chile, los presidentes, los líderes mas importantes".
En dicho mural, Brugnoli recuerda haber visto figuras como Recabarren y presidentes como Balmaceda y Aguirre Cerda, además de una escena de la Vega misma, de un carretón tirado por caballos que aún en esa época circulaban vendiendo sus mercancías a minoristas. "Ese mural sobrevivió bastante, y en algunos libros aparece adjudicado a la brigada Ramona Parra, porque durante la aparición de la Ramona Parra el mural todavía existía". La obra presumiblemente fue borrada a comienzos de la dictadura, en 1973.
En esos años ya la artista se había integrado como académica a la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile, donde hacía clases desde 1970. Brugnoli recuerda que entró al plantel de profesores en medio del proceso de reforma universitaria, que en la Escuela había partido a comienzos de los 60.
Los cambios realizados en los planes de estudio le dieron a la Escuela la oportunidad de crecer enormemente, según recuerda el académico: "Esto se convirtió en una novedad nacional, en términos de postulantes teníamos en primer año cursos de la A a la J, y fue necesario aumentar el plantel de profesores, entonces había que buscar gente que tuviera los requisitos de excelencia y que cuya obra fuera coherente con los programas que se estaban instalando. Y ahí aparece el nombre de Luz Donoso".
La artista se hizo cargo de un curso inicial de gráfica, donde los estudiantes tenían que familiarizarse con este lenguaje: "El taller de ella fue muy exitoso, fue realmente uno de los talleres más exitosos, creó grupos de alumnos muy rápidamente alrededor de ella... se nota inmediatamente cuando una persona tiene un discurso atractivo. Una de las personas que como alumno fue muy próximo a ella fue Carlos Leppe", recuerda Brugnoli.
Luego Luz Donoso fue exonerada el año 1975 por sus vínculos políticos, que incluían una gran cercanía con el Partido Comunista y relaciones sentimentales con otros exonerados, como Pedro Millar. "No tenía un currículo que a la dictadura le resultara aceptable", dice el director del MAC, quien la recuerda como "una persona profundamente comprometida con sus principios políticos. Era raro que no conociera a algún alto dirigente de la izquierda, los conocía a todos, los nombraba a todos todo el tiempo, recordaba sus conversaciones, etc.".
Taller de Artes Visuales, TAV
El Taller de Artes Visuales, TAV, fue fundado en 1974 tras la exoneración de un grupo de profesores de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile, a raíz del golpe militar. Entre sus fundadores estuvo Francisco Brugnoli: "El Taller Artes Visuales nace primero como la necesidad de un taller de reunión de los artistas exonerados y artistas que se quedan en el país, generando en el mismo taller con esta reunión algunos trabajos que permitieran la solución económica de sus días y la continuidad creativa".
Luz Donoso se integró en 1975, inmediatamente después de su salida de la Universidad. "Aquí viene realmente mi amistad con Luz Donoso, nosotros la invitamos y ella se integró pero felizmente", sostiene Brugnoli, quien recuerda que la artista participó activamente en el taller de grabado que se crea en el TAV y también en una serie de conversaciones en torno al grabado que se organizaron a partir de la inquietud de algunos estudiantes acerca de la deficiente enseñanza que estaban recibiendo en la Universidad.
"Empezamos a hacerles ver todas las reflexiones que implicaba el grabado como lenguaje", cuenta Brugnoli. "Esto lo llamamos nosotros el Seminario de Grabado, que se constituyó en un espacio cada vez más amplio a tal punto de que hacíamos una parte del proceso de grabado y después invitábamos a un filósofo o a un escritor y era un lugar de reunión muy activo. Luz Donoso en esas discusiones era un personaje, permanente".
El académico recuerda que a la hora de debatir, "Luz siempre fue una persona muy radical, muy rigurosa, por tanto siempre una persona de exigencia en cuanto a los planteamientos, y también además una persona muy radical en el sentido político". Allí también estuvo muy próxima a los artistas jóvenes, en especial a Hernán Parada, Elías Adam y Patricia Saavedra.
"Las obras de Hernán Parada eran unas obras altamente conmovedoras, de alto riesgo de exhibición en la calle. El exhibía públicamente el retrato de su hermano detenido desaparecido y Luz Donoso andaba con él en todas estas historias", dice Brugnoli, quien sostiene que la artista estuvo también junto a otros creadores participando activamente en acciones como teñir de rojo el río Mapocho.
El académico tiene ganas ahora de armar una muestra de las obras de esta artista (quien dejó además un completo registro audiovisual de las acciones de arte de esos años) en el Museo de Arte Contemporáneo: "Hablé con la familia con la esperanza de hacer una gran muestra de Luz Donoso en el Museo, porque creo que es una artista que merece mucho reconocimiento, pertenece al momento más crítico y también más importante del arte experimental en Chile. En su entierro estaba Eduardo Vilches, que también es otro de los fundadores del Taller 99, estaba Alicia Vega, que es la mujer de Vilches, pero también estaban todos los que conformaron el grupo CADA, Diamela Eltit, Lotty Rosenfeld, Juan Castillo. Eso ya te da una imagen histórica importante".
El director del MAC cree que más que un homenaje póstumo, esta exposición de Luz Donoso sería "un reconocimiento a un período de la historia del arte en Chile a través de una de sus personalidades, y la puesta en escena de una forma de hacer arte retraídamente y que no por eso ha dejado de ser influyente e importante. El hecho de que siempre haya habido jóvenes alrededor de ella está determinando una presencia muy grande en continuidad y eso me parece muy importante".
Brugnoli la recuerda finalmente como "una persona con un humor muy irónico, muy sarcástica simultáneamente, muy crítica prácticamente de todo, salvo de algunos jóvenes a los que ella todo lo que hacían lo encontraba bueno, como Hernán Parada. ¡Todo lo que hacía Hernán Parada era bueno!... Es que efectivamente era muy bueno", concluye.
Texto: Andrés Florit C. / Entrevista: Isis Díaz L. /Periodistas Facultad de Artes /Fotografía 1; Pablo Madariaga; fotografías 2, 3 y 4: www.taller99.cl
Jueves 31 de enero de 2008